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viernes, 11 de julio de 2025

Recuerdos de la Escuela en Elburgo

Homenaje a Don Julián, maestro que estuvo durante muchos años en la escuela de Elburgo. La imagen es más o menos del año 1962 a la entrada de la Escuela de Elburgo. En Gazeta no había escuela. Iban a Elburgo, hasta que se hizo la concentración escolar en Alegría-Dulantzi a comienzos de los años 70 del siglo XX. La escuela se llamaba Villar Palasí, nombre del ministro franquista que hizo las concentraciones escolares.


A la Escuela de Elburgo asistían niñas y niños de todas las edades. Pedromari recuerda que cada día les tocaba a un par de chavales hacer el fuego para preparar el desayuno para todo el alumnado. La leña la hacían los mayores del pueblo, con una suerte fogueral para la escuela.

Recuerdos de una leche en polvo que había que calentar muy bien porque si no tenía grumos. Leche proveniente de la ayuda del Plan Marshall de Estados Unidos, que obligaban a tomar... ¡¡Tenían leche de vaca recién ordeñada en casa y tenían que tomar esos polvos!! 

Recuerdos de unos sacos de papel con la leche en polvo, con la foto del Tío Sam.

Recuerdos de unos vasos de aluminio de colores.

Fuente: elordenmundial.com

sábado, 28 de junio de 2025

Añua, ayer y hoy

Iglesia de Añua (joya del románico alavés) y centro social

Cuando Justo López de Arregui era pequeño, vivía mucha gente en Añua. Las familias eran muy extensas. Su familia vivió en varias casas de alquiler. A finales de los 70, vivía muy poca gente, mucha emigró a las ciudades. 

A mediados de los 80, Justo se empadronó en Añua para evitar que desapareciera el concejo, por no tener suficiente población. A finales de los 90 del siglo XX, se hizo una urbanización en Añua y vino a vivir más gente. Quedan pocas de las primeras personas que llegaron a la urbanización. Ha habido mucha rotación de gente que ha ido llegando y yéndose. Las personas tienen un ideal de "vivir en un pueblo" que no suele corresponderse, en muchos casos, con la vida real en los pueblos. La gente llega a los pueblos buscando ¿algo? que no hay en los pueblos. Los pueblos son otra cosa. Y hacer pueblo, es importante.

En Añua la vida en común se decide en el concejo. Las decisiones del concejo, en general, se toman por consenso. Hay mucho trabajo vecinal voluntario para gestionar competencias locales. Y también para recuperar elementos de patrimonio o que haya un legado a las jóvenes generaciones. Justo y Rubén Bravo son dos personas muy comprometidas con la documentación de los que fue y es Añua.

Interior del centro social con paneles informativos sobre el concejo

Antes: todo lo que se producía en el campo se consumía localmente: para el ganado y para las personas.
Ahora: la mayor parte de lo que se produce en las tierras no se consume aquí, va a cooperativas que son quienes definen qué sembrar, cómo tratarlo, cómo recogerlo...

Hoy si hubiera que trabajar en el campo como antes, no habría personas dispuestas a hacer ese trabajo.
El lado positivo de la mecanización del campo: trabajo no tan físico.
El lado negativo: de diez labradores y diez familias en el campo, se pasa a una persona de la casa que abarca y acapara muchas más tierras.

Antes, en el pueblo siempre se veía a gente. Ahora no ves a nadie
Antes la gente tenía que ir a la fuente. Era negativo (muy laborioso) y positivo (se hablaba con la gente). 

Antes muchos más espacios de encuentro (aunque no hubiera "centro social"): Ir a misa: lugar de encuentro y de reunión. Después de la misa, se hacía concejo, se jugaba a los bolos, se iba al rosario, un rato de estar juntas. Hoy hay menos fiestas y celebraciones comunitarias. Hay centro social, pero hay menos motivos por los que la vecindad dedice encontrarse. 

La gente con más arraigo en el pueblo, ha ido desapareciendo (se ha marchado a otros lugares o ha fallecido). Hoy en día es más difícil que el pueblo desaparezca. Hay muchas casas habitadas y mucha rotación de la vecindad. Pero poca vida en las calles del pueblo.


Recuerdos de infancia

El regalo de navidades era: una manzana, unos higos y unas pasas para hacer una compota.
Más tarde, les regalaban una anguila de mazapán.
Tenían muy poca ropa. Para los días de fiesta, se usaba la ropa y el calzado más nuevo.
La ropa se reutilizaba de los mayores a los pequeños

En el recreo de la escuela, iban a casa a cuidar del puchero. Dejaban la cocina prendida. Iban a echarle agua al puchero. Cuando salían del colegio y la familia volvían de la pieza, comían sobre las 13:00.

Cuando salía de la escuela por la tarde, a Justo y a sus hermanos pequeños les tocaba poner la cena y echar de comer a los cerdos, en unos calderos que ponían al fuego y se llenaba de berzas, remolachas, patatas.

Solían lavar la ropa una vez al mes. Usaban ceniza como blanqueante/lejía. El agua que salía, se utilizaba para fregar los suelos.
Cuando fallecía una persona, para desinfectar la ropa, hacían el sistema de la ceniza.

Las cuerdas de los haces y gavillotes se aprovechaban para hacer ramales (soga pequeña) y estropajos. 

Los tizones de la lumbre, los echaban a los botines para que los zapatos no estuvieran tan fríos.


Cruces y caminos

A primeros de mayo se hacía una procesión a las 4 cruces de término de cada concejo y se clavaba la pequeña encima y se bendecían los campos. Justo fue de monaguillo y le tocó clavar algunas de esas cruces en el concejo de Añua. Las cruces se encuentran en el amino del Molino, en el camino de Itxua, en el camino de Troconiz (también conocido como Troconbide, Troconizbide), en el camino de Alegría.

La configuración de los caminos ha cambiado a lo largo de los años, con la concentración parcelaria, recientemente. El camino de Itxua está más o menos como era, hasta el puente. Antes iba derecho a Andollu. Pero ahora hay una pieza. ¿Pudo ser Añua en algún momento de la historia lugar de paso del Camino de Santiago? Justo habla también del Camino de Los Arrieros. Con la llegada de los trazados de las carreteras modernas, otros caminos más antiguos quedaron en desuso. Y algunos concejos quedaron peor conectados con otros.

Cuando el ganado iba andando a la Feria de Salvatierra, pasaba por Añua y se paraba a beber agua en la fuente del abrevadero, que se hizo en los años 30 del siglo XX.

lunes, 9 de junio de 2025

Recuerdos del concejo de Hijona y de su patrimonio

Compartiendo recuerdos en el centro social del concejo de Hijona.

La escuela
Primero estuvo ubicada encima del pórtico de la iglesia. 
Posteriormente se hizo el edificio donde hoy se encuentra el Centro Social. 
Había una estufa en el centro de la sala de la escuela. ¡Qué humo y qué frío pasaban! Posteriormente se hizo una chimenea. Había pupitres, encerado y mapas. También había un armario con libros viejos.
Hasta el año 1971 la vecindad de Hijona iba a esta escuela. 
En los años 30 había muchas criaturas en la escuela. Normalmente, hasta los 12 años. Luego tenían que ir a trabajar en el campo (las piezas) a realizar las labores que fueran necesarias.

Angelines nos hace un repaso de las criaturas que aparecen en una fotografía escolar de 1924.

La escuela se rehabilitó y se amplió con otro edificio, dejando la bolera en la parte de abajo.
En él se celebran los concejos. 
Es el lugar de encuentro vecinal. Antiguamente se usaba mucho más para jugar a las cartas todos los fines de semana. Cuando no había centro social, se reúnían los hombres cada mes en una casa que funcionaba como "la taberna". Bajaban la fiembrera con la merienda y el cuartico de vino, y allí pasaban la tarde jugando, mientras las mujeres trabajaban.
Desde hace unos años funciona como una sociedad, pagando una cuota y reservando el espacio para organizar celebraciones.

Plaza Larrinzar
A día de hoy no sabemos por qué se llama así la plaza "Larrinzar".
En ella había unos nogales que daban muy buena sombra.
Se talaron y se vendió su madera.
En la plaza se celebraba la verbena y tras la fiesta, alguna persona daba una vuelta por allí para ver si se encontraba alguna moneda que se le hubiera caído a alguien de los bolsillos.

Casa del pastor, del maestro y del cura
El pastor y el maestro vivían en una casa del concejo.
El cura, vivía en la casa de enfrente.
Antigua casa del pastor y maestro

El pastor
Cada familia se encargaba de cuidar su rebaño de ovejas, pero había un pastor contratado por el pueblo y se encargaba de recoger yeguas y vacas y subirlas al monte. 
Un toque de campanas por la mañana era el aviso para acercar a los animales al punto de encuentro. Durante todo el día estaban fuera. Y al regresar por la noche, cada animal sabía volver a su casa correspondiente. 

Bueyería
Entre las familias se turnaban para subir los bueyes al monte al atardecer, cuando habían terminado la labor (eran los "tractores" de la época en la que no había maquinaria). Cada casa solía tener dos parejas de bueyes. Toque de campanas a Bueyería (Andollu).

Las casas
Vivían muchas personas en cada casa y varias generaciones (abuelas/os, progenitoras/es, hijas/os, tías/os...). Cada familia tenía muchas criaturas. En la parte de abajo tenían el ganado (vacas, bueyes, ovejas, caballos... Todas las casas tenían horno y su era. Dos casas siguen haciendo matanza. Y varias casas siguen haciendo suerte de leña.

Molino
Se molía grano para dar de comer al ganado. Durante una época también trigo para hacer pan. Pero prohibieron moler en Hijona, y tenían que ir a Apellániz a moler el trigo para hacer pan.  El molino era comunal, en régimen de bique, es decir, de socios biqueros con derecho a explotación que también se encargaban de su mantenimiento mediante veredas. Para su utilización había que pedir la vez o la llave. Por renque, cada biquero tenía durante un día y medio el uso del molino. 

Casa del caminero
El caminero se encargaba de la conservación de carreteras, la de Miñones además de la vigilancia de los montes.

Transporte a Vitoria
Se iba a vender huevos, verduras, patatas, a la plaza de Abastos, que estaba ubicada en la actual plaza de los Fueros. Iban en el autobús (Guerra) o en el tren vasco-navarro que lo cogían en la estación de Andollu.

De generación en generación pasaba el legado de aprender diversos toques de campanas para indicar diversas situaciones o acontecimientos: desde la llamada al ganado, la oración de la mañana, la hora de comer (Angelus, a mediodía), toque para ahuyentar las tormentas (tentenublo), llamada a misa, avisar de la muerte de una persona, etc...

Concejo
Antiguamente iba una persona (generalmente el hombre) de cada casa. El concejo se celebraba a la salida de misa el domingo. Hoy en día se celebran las asambleas concejiles en el Centro Social. Participan hombres y mujeres. 
El concejo cuenta con unos roturos que se turnan entre las cinco familias agricultoras del concejo para remolacha, patata, cereal.

Renque
Sistema de rotación de funciones y tareas entre casas.
Algunas labores por renque: Informar de la celebración del concejo, de casa en casa, mantenimiento de la iglesia, tocar las campanas, uso del molino, bueyería.

El agua en el pueblo
Lavadero junto a la iglesia
Antiguamente había varios pozos de donde se cogía agua para beber las personas y los animales.
Había ocasiones en las que había cola para sacar agua.
Antiguo pozo
El río pasaba por el pueblo. Los bueyes bebían en sus aguas. Y también se utilizaba para limpiar la remolacha. 
En verano se iba a lavar al río.
Hubo un lavadero junto a la iglesia, que se retiró cuando se amplió la carretera. 
Hubo un depósito de agua que servía para abastecer a Trocóniz e Hijona.
Ahora el agua viene de una captación en la sierra de Elguea.
Junto al centro social hay un pozo. Se tapó con las tejas que quitaron de la reparación de la escuela, para que no hubiera peligro y se cayera alguna criatura dentro.

Muchas gracias por compartir vuestros recuerdos y saberes. Cuando queráis, volvemos otro día a encontrarnos para seguir conversando.


María Natividad López de Munain Alzola (1960)
María Teresa Luna López de Aberásturi (1936)
Lucio Ismael Martínez de Ilarduia Luna (1931)
Mari Ángeles Armentia Madina (1944)

viernes, 22 de noviembre de 2024

Hormigos de miel, de leche y de remolacha

Uno de esos postres de antaño elaborados para reutilizar al máximo posible los alimentos y productos (miel, leche, remolacha azucarera).

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Argia, luz para Nicaragua, Elburgo y el mundo!

Lourdes y Nati recuerdan el origen y las diversas actividades que ha realizado el grupo Argia a lo largo de más de 20 años de andadura en Elburgo.